miércoles, 4 de febrero de 2009

El pintor debe ser universal y amante de la soledad; debe considerar lo que mira, y raciocinar consigo mismo, eligiendo las partes más excelentes de todas las cosas que ve; haciendo como el espejo que se trasmuta en tantos colores como se le ponen delante; y de esta manera parecerá una segunda naturaleza.

Tratado de Pintura. Leonardo da Vinci